martes, 27 de junio de 2017

Anaquiños da Terra: una sociedad gallega en Madrid

En los años 30 había en Madrid una colonia de gallegos que bromeaba diciendo que la ciudad gallega con más habitantes era precisamente la capital de España. Lo sé porque mi abuelo y de manera especial su hermano, Manuel Díaz Echevarría, participaron activamente en la agrupación, lo contaron y dejaron por escrito y hemos podido rastrearlo en la hemeroteca de la época.

El libro "Tras sus huellas", de Manuel Díaz Aledo, mi padre, recogió además esta historia de la agrupación en los primeros años a través de su memoria y los escritos de mi abuelo, publicando algunas fotografías del coro y de la junta directiva de la entidad.

Gallegos en Madrid

Lo de Anaquiños da Terra o Anaquiños d'a terra, como también hemos visto escrito, fue una auténtica revolución social. Primero nació el coro y luego se fue formando la sociedad, que tenía en 1934 unos 500 socios. Se presentó por primera vez ante el público en diciembre de 1931, fue en el teatro Español, en la Plaza de Santa Ana. Así lo recoge el ABC del día 29 de diciembre, indicando además que a pesar de ser de creación reciente se le presuponen muchos triunfos por el éxito obtenido hasta la fecha.

La reseña hace referencia a la numerosa colonia gallega en Madrid y cuenta que en el evento tuvieron cabida los cuentos del literato "Rodríguez de Vicente (Joselín)". Pero también enumera a otras cincuenta voces de ambos sexos, y al presidente de la agrupación, Manuel Castro Gil, así como a su director artístico: D. Eduardo Dorado Xaneiro. El evento terminó con la interpretación del Himno Gallego.

Castelao y Villar Ponte
En 1932 sería el turno de la inauguración del local social, ubicado primero en la calle Tabernillas, 2, luego en la calle Audiencia número 3. Esta segunda ubicación ocupó buen espacio en la prensa de la época, donde lo hemos podido leer en El Heraldo de Madrid y en La Voz. No solo un buen número de simpatizantes y socios sino también diputados y personalidades artísticas y literarias de la época como "Cotarelo, Taboada, Regueiro, Boullón, Villar Ponte, Boullón, De Vicente, Castelao, Souto, Marqués de Leis, Lázaro, Cobián, maestros Villa y Lago, Mariera, Jiménez, Mondria, Peinador, Cuevas, Insua, Regue, Vilariño, Martín Romera, Ibañez, López Sánchez, Pita, etc."

También el periódico El Heraldo de Madrid, recoge que acudieron a la inauguración de la sede social de la entidad más de mil invitados. Y que el centro estaba decorado con cuadros y dibujos de artistas gallegos como Castelao, Lloréns, Cuervo, Ínsua, Ibañez, Carrillo, Reque y Castro Gil. 

Nueva Junta Directiva
En los meses que siguen la prensa recoge una actuación con motivo del Día de Santiago, en  Unión Radio. Pero también una actuación en los talleres de La Libertad, que publica esta noticia el 13 de noviembre de 1932. En ella se señala que dirige la banda el "joven y ya muy reconocido compositor y profesor de la Banda Republicana, Eduardo Dorado Janeiro". También se citan algunos nombres de las jóvenes que participan en la actuación como Carmela Gut(?)rrianer, Saladina Castro, Amalia Álvarez, Teresa Álvarez, Victorina Salgado, Maruja López, Manolita del Sol y Pepita Corbacho.

Idiomas, artes, hogar, conferencias y charlas, además de fiestas infantiles y un buen número de eventos musicales y artísticos. La sociedad alcanza en esta época su apogeo actuando como foco cultural de excepción en la colonia gallega de Madrid. Será en 1933 cuando tome posesión una nueva junta directiva, concretamente el 21 de septiembre, hecho que recoge El Heraldo de Madrid. Está integrada por Arístides Cajide, Antonio Garijo, José del Campo, Antonio Ronquillo, Manuel Díaz Echevarría, David Varela, Juan López Iglesias, Higinio R. del Río, Ángel Quintana, Veiga Pita, Silva Castro, José Vázquez Rodríguez, Cesáreo Palacios, y Dorado como director del coro.

Apogeo y giras internacionales
El año 34 traerá los mayores éxitos de la coral que, siempre según leemos en la prensa de la época, actúa en Lisboa, en el teatro Capitolio, a donde les acompañó el "notable escenógrafo Sr. Souza, de La Coruña". Previamente habían conquistado plazas como el  Círculo de Bellas Artes, el Palacio de la Prensa, el Ateneo o la Casa del Pueblo, y miran ahora a América, donde también hay un buen público esperándoles. 

Después llegarán los conciertos en Estados Unidos, jaleados por la prensa hasta tal punto que leemos "En New York hay quince mil ciudadanos que dicen "good morning" con acento de Compostela". La sociedad actuó en la Exposición Internacional de Chicago, en el Pueblo Español, llevando parte de su repertorio, medio millar de composiciones entre cantos de berce, cantos de malla, cantos celtas, etc. El contrato era de un mes ampliable a los cuatro restantes. Y después posibles actuaciones en Miami, Nueva York y San Francisco. Los miembros del coro viajaban con dietas de la sociedad que ya se autofinanciaba, con aportaciones en esta época de Pita Romero y Abad Conde. 

La última sorpresa para nuestras investigaciones llegó con la reciente salida a Internet de la hemeroteca de La Voz de Galicia, donde encontramos una reseña publicada el 28 de julio de 1934 y firmada por el secretario de la entidad, Manuel Díaz Echevarría. Habíamos recopilado todos sus artículos en El Heraldo de Madrid, principalmente, pero nos faltaba este. En estas líneas habla de la gira por Estados Unidos, de la calidad artística del grupo y aplaude la gestión del entonces presidente. 

La guerra civil
Manolo Díaz Echevarría, secretario de la entidad, barítono del coro y escritor de numerosas escenificaciones, obras teatrales, artículos, etc. falleció el 18 de noviembre de 1936 a consecuencia de la tuberculosis contraida meses antes. La sociedad continuó su andadura y en los primeros meses de la guerra aún leemos algunas cosas en la prensa como su adhesión al gobierno de la república o sus actividades de apoyo al frente.

Esta historia la hemos contado en parte en la novela La Casilla de Guadarrama, inspiradora de este blog y de que nos hayamos dedicado a recuperar estos episodios del pasado que nos son familiares.

Si tienes información sobre cualquiera de las personas que aquí se citan o sobre esta agrupación nos encantará conocerla y te animamos a compartirla en los comentarios de abajo o escribirnos a casillaguadarrama@hotmail.com


miércoles, 5 de abril de 2017

(II) El inicio de la Guerra Civil en A Coruña

Desde el domingo 19 de julio de 1936 y hasta el viernes 24, según se puede deducir de la lectura de las primeras líneas de este último ejemplar de La Voz de Galicia, la publicación del periódico se interrumpe. Las noticias se suceden y se precipitan, el ambiente en las calles es ya de guerra civil, y entendemos que la prensa busca respuestas en los círculos de poder pero la situación no está para hacer declaraciones, así que se dejan pasar unos días y se retoma la edición con los datos recabados. 

Soportales de María Pita / CDD
El titular admite ya la duda respecto a lo que está pasando: Un trágico episodio nacional. Breves apuntes de los trascendentes acontecimientos de cuatro días. Cómo se desarrollaron los graves sucesos de La Coruña. Y el texto comienza puntualizando que solo se contará lo más relevante y en cualquier caso en espera de declaraciones oficiales escritas. A continuación lo que leemos parece ya un párrafo dictado por alguno de los autoproclamados poderes de esos días: El Ejército y la fuerza pública se han comportado con toda lealtad con la patria, secundando un movimiento que, alejado de toda pasión política, desposeído de todo matiz partidista sin alianza con nigún otro elemento, llevase a España a días de paz (...). El lenguaje persuade para justificar el alzamiento, no sabemos si de manera forzosa o siguiendo las corrientes de poder imperantes en la realidad política gallega.

Domingos de paseo y fútbol
En A Coruña el domingo 19 de julio del 36, mientras la radio narraba el levantamiento militar en Marruecos, los coruñeses deciden no renunciar a su tradicional paseo de los días de fiesta. Los Cantones y la Calle Real pueden verse repletos de gente. Pero es más, a las cuatro y media se celebró como estaba previsto el encuentro entre el Celta de Vigo y el Deportivo de La Coruña en Riazor, con gran afluencia de público, y resultando ganador el equipo local por 2 a 1. 

Por la noche, tampoco se vio afectado el espectáculo teatral en el Rosalía de Castro de la compañía Gascó-Granada, en su función de las 19.30 horas. Aunque algunos preocupados por el ambiente y los acontencimientos acudieron en el entreacto a por sus familiares. 

Lateral del Teatro Rosalía / CDD
Primeras barricadas y ambiente de guerra
El Gobierno Civil, que entonces estaba en el edificio del teatro Rosalía, y otros como Correos y Telégrafos, amanecían el lunes 20 de julio con barricadas. Algunos obreros trabajaban y otros no, pero el comercio abrió sus puertas con normalidad a pesar de los acontecimientos, también los bancos. En torno a las doce del mediodía se escucharon sirenas de barcos de pesca que declaraban con sus tres pitidos la huelga general. El ambiente de inseguridad se apoderó de las calles y los negocios fueron cerrando sus puertas. A  las dos de la tarde ya no funcionaba el tranvía. 

La radio local anunció que iba a ser declarado el estado de guerra, y sobre las tres de la tarde comenzaron a oírse disparos. Las tropas de artillería e infantería van hasta María Pita, y allí se lee un bando de Enrique Cánovas de la Cruz, comandante militar, y se procede en las siguientes horas a batir duramente el edificio del Gobierno Civil. Un balcón y una galería quedaron destruidos, y la estación de radio local, Radio Coruña, fue ocupada y empleada para lanzar las primeras órdenes.

Control por mar y cielo
Un torpedero llegado de Ferrol atraca en la ciudad ordenando retirarse a todas las embarcaciones, al tiempo que dos hidroaviones acuden también a dar soporte militar. A las nueve de la noche del lunes 20 de julio el ejército era dueño de la situación desde Linares Rivas y la Calle Caballeros hasta la Ciudad Vieja, asegura La Voz de Galicia

Durante la noche y la madrugada siguió el ambiente bélico y la casa chalet de la Carretera del Espiño, cerca de la fábrica de Senra, perteneciente a Maximiliano Linares Rivas fue saqueada e incendiada. También la antigua iglesia de San Pedro de Mezonzo y el viejo templo de los Redentoristas, los Pacos, fueron pasto de las llamas y del destrozo de muchas de sus imágenes.

viernes, 31 de marzo de 2017

(I) El inicio de la Guerra Civil en A Coruña

Incendios, ráfagas de ametralladora, convulsión política y mucho desconcierto predominan en los primeros días de la guerra civil en la ciudad de A Coruña. Algunos puntos emblemáticos de la ciudad se ocupan y enseguida se van formando bandos mientras la prensa trata de aclarar lo que está pasando en realidad. 

Desde que investigué los acontecimientos de los primeros días de la guerra civil en la sierra de Guadarrama, a partir de las vivencias que narra mi abuelo en sus memorias, me pregunté cómo habrían sido las cosas en esos días en mi ciudad natal, en A Coruña. Acudiendo a la prensa de la época y publicaciones como la de Carlos Fernández: "El Alzamiento de 1936 en Galicia" tenemos acceso a bastante información para hacernos una idea.

La Comandancia Militar de A Coruña / CDD
El 19 de julio de 1936, mientras mi abuelo se jugaba el tipo para llegar hasta Guadarrama en pleno arranque de la guerra, el periódico La Voz de Galicia dedicaba la mitad de su primera página a la noticia titulada Una parte del Ejército de África se ha levantado en armas. El titular llevaba un antetítulo indicando Intento subversivo contra la República y un subtítulo que aclaraba que El Gobierno afirma que dominará la sedición que no fue secundada en la penísula. Este títular se publica el domingo y el redactor aclara en el segundo párrafo teníamos la noticia desde las nueve de la noche del viernes, pero no nos fue dable hacerla pública. Nos decía "Febus" (una agencia) con la prudencia que le distingue, que había acaecido el levantamiento en una o dos de las plazas de nuestro Protectorado de Marruecos, siquiera desconociese entonces el alcance de los sucesos. Quien sin duda desconocía la proyección de la noticia era el propio redactor, ya que unos días después el mensaje difundido desde el diario cambia notablemente.

Cuenta Carlos Fernández en la obra arriba mencionada que en la madrugada del 19 de julio se incendia la iglesia de San Pedro de Mezonzo y se asalta la de Oza. En los días consecutivos se construyen barricadas junto al Gobierno Civil, ayudándose de sacos terreros y cajas de ladrillos. Se refuerzan posiciones en la Marina, el salón París (conocido posteriormente como Cine París, rótulo que aún cuelga en su fachada aunque hoy es un establecimiento comercial) y otros puntos de la ciudad. El Cuartel de la Guardia Civil, ubicado en Médico Rodríguez, junto a los almacenes El Pote, también observa movimiento desplazando tropas hacia San Andrés. Y la infantería al mando desde la plaza de Azcárraga se dirige a la Plaza de María Pita. Baterías de ametralladoras toman el Palacio Municipal, Riego de Agua y el edificio de Correos y Telégrafos.

Se declara el estado de guerra. Las ametralladoras desde la Ciudad Vieja disparan hacia el Náutico. Se cachea a los huéspedes del hotel Europa y se detiene al gobernador Pérez Carballo y al alcalde Suárez Ferrín. El edificio del Banco Pastor en los Cantones, será uno de los inmuebles más batidos durante esos días.

Si quieres leer la segunda parte pincha aquí

sábado, 18 de febrero de 2017

El día que Guadarrama fue liberada

Ya habíamos comentado en el post El peor día de la guerra civil española que, según las memorias de mi abuelo, que inspiran este blog y la novela del mismo nombre, el 30 de julio de 1936 la actividad en el frente de Guadarrama se intensificó de tal modo que es calificado como el "peor día" de la guerra. De hecho, este militar que vivió después durante años la actividad en la zona sur de Madrid, en la batalla del Jarama, Pinto y Brunete, dice que nunca vivió una lucha tan encarnizada como la que hubo en aquellos inicios de la guerra en este frente. 

Posiciones nacionales y republicanas en  1936
Casilla que fue hospital de sangre en 1936
La batalla de Guadarrama en la prensa gallega de la época
Pues bien, recientemente, tuve oportunidad de revisar la prensa coruñesa de la época, concretamente el diario La Voz de Galicia, y algunas publicaciones sobre la guerra civil como "El Alzamiento de 1936 en Galicia", escrito por Carlos Fernández y publicado por Edicións do Castro en 1982. Mi sorpresa fue que soldados coruñeses participaron en la toma de Guadarrama. 

Por las memorias de mi abuelo sabía que un batallón de Pontevedra estaba ocupando el Alto del León en los últimos días de julio de 1936. Pero hasta día de hoy no he encontrado vestigio escrito de esos movimientos de tropas desde Galicia, seguiré investigando. Sin embargo, el 31 de julio, La Voz de Galicia publicaba que el coche de la escolta del presidente del Consejo había sido apresado en Guadarrama. Realmente lo único que se capturó fue el vehículo, un hispano, requisado para conducir combatientes al frente. 

Al día siguiente, el mismo periódico recoge que las tropas avanzaron en el frente de Guadarrama, citando como fuente Radio Burgos, en zona nacional. Concretamente, se narra que las tropas del general Puente y Manso de Zúñiga, desde el Alto del León, realizaron un "arriesgado avance" apoderándose de 15 ametralladoras, un mortero y gran cantidad de pistolas y fusiles del enemigo huído. El balance fue de 40 muertos y 30 prisioneros. La crónica se publica el 1 de agosto, pero debemos entender, dadas las comunicaciones de la época, que el periódico se escribió el día anterior o incluso un par de días antes, lo cual nos lleva al fatídico 30 de julio que mi abuelo relata en sus memorias como un día confusión total en Guadarrama. 


Ocupación de Guadarrama por los nacionales
Las noticias siguen llegando y el 2 de agosto La Voz de Galicia publica que a las 12.30 de la mañana se ocupó el pueblo de Guadarrama, lo cual pudo ocurrir entre el día 31 de julio y el 1 de agosto. Según publica el Ayuntamiento de Guadarrama en "Tras las huellas de la Guerra", el día 3 y 4 de agosto se produce una contraofensiva republicana que no prosperó y los combates siguieron a lo largo de toda la contienda. 

Los comunicados emitidos desde el frente hablan de dos cabos coruñeses al frente de un grupo de legionarios que entraron "heroicamente a la bayoneta" y resultaron ascendidos a sargentos en el mismo campo de batalla. El siguiente comunicado recogido, de las 21:30 horas, habla de una "población que recibe con entusiasmo al Ejército, evidenciando que estaba sojuzgada y ansiaba ser liberada". 

La aviación fue pieza clave en esta toma, y el Espinar es escenario donde se derrota, según la misma crónica, al "enemigo" que deja a su paso camiones y artillería inutilizada. Concretamente el capitán de Artillería Perpener envió fuerzas al Espinar donde se obtuvieron del enemigo 11 camiones y la bandera del batallón de Zapadores. Se habla de 5 muertos entre las filas enemigas, además de algunos prisioneros y fugados.


Si quieres leer la historia real, ocurrida en los primeros días de la guerra civil, que inspira este blog puedes consultar aquí los puntos de venta y préstamo